Juego de poker con moraleja

¿Quién de vosotros no habéis visto en alguna película del lejano oeste jugar en una taberna a algún vaquero americano al Póker? Pues aqui os traigo una anécdota que hara que salgais corriendo a una mesa a jugar unos pesos.

Allí se encuentran estos 5 tíos americanos, con sus botas tejanas, sus sombreros. Los rostros sucios por el polvo de la calle que corre afuera a lo largo de todo el pueblo. El juego es el Póker y es una partida cerrada. Cada uno realiza su apuesta, todos se miran. La huapa camarera llega con sus tragos y sin decir nada pone los vasos a un lado de la mesa.

Uno de los gringos decide hacer una suba en la apuesta y va con 200 dolares. El más fornido, que está sentado enfrente, se acomoda el sombrero, decide ver la apuesta y subir a 300.

Poker vaqueros


Los otros 3 tios miran las apuestas de los demás y beben de sus vasos. Repentina y sigilosamente uno de ellos saca una carta por la manga de su camisa y la mezcla entre las demás de su juego, sacando con la otra mano la baraja que no le servía. De esta manera ahora tenía un Full. Acto seguido el tio sube la apuesta a 500 pesos.

El primer gringo que había subido la apuesta a 200 en un comienzo, también lleva la mano hacia abajo de la mesa; pero solamente para tomar la pistola modelo Colt. Es ahi cuando levanta la vista y mira al jodido timador, realiza cuatro disparos que impactan en el vientre de este último y le dice: «four of a kind».

El resto de los jugadores al ver la audaz movida deciden no hacer ninguna apuesta más y retirarse a tiempo para salvar su pellejo.

Pues bien mis amigos, la moraleja de esta historia es: juega con astucia y ganarás la partida, juega con trampa y perderás toda la vida.

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